viernes, 26 de junio de 2009

Camila


…Podríamos llamarla Camila. Irreductible a otra cosa que no sea su cuerpito sucio sobre el carro sarnoso que arrastra el caballo flaco y acostumbrado al látigo inclemente de su padre. Observa un avión, de esos que de vez en cuando ve -yo la miro desde el ómnibus-, y se queda así hasta que la voz gritona de papá enlaza su atención y le entrega las cinchas del caballo flaco mientras se baja y se mete dentro del contenedor de basura, todo al mismo tiempo y ella puede volver la vista hacia arriba, hacia esa cosa gris y alta que parece pudiera tocarse si uno se animara a estirar la mano. Y ya vuelto papá y los latigazos el carro gira en una calle abandonando la avenida. Camila, por tercera vez, engarza su mirada al metal gris brillante del avión que se pierde en su descenso entre los edificios…

3 comentarios:

Verònica dijo...

me dan ganas de llevarla de viaje y que al regreso su realidad sea otra... quizàs un caballo pero en el parque, de los chiquitos.. de esos que no me acuerdo como se llaman, para que de una vueltita, para que sea una nena de verdad...
tierno y crudo a la vez Juank, le pusiste el nombre de mi ùnica sobrina y a la que estaba abrazando y diciendole " te amo " hace un ratito. =)

un beso,

Vero.

escaparata • dijo...

me va gustando. me da ganas de volver a leer. me gusta volver a releer las cosas... me gusta tener ganas de releer las cosas, sino no me gusta releerlas.

Peter_Pan dijo...

Entonces sera buena la pelicula de tu vida! yo simplemente espero que solo salgan las escenas decentes... jaja saludos!